Sí, porque una página web no cumple el mismo rol que las redes sociales.

Las redes sociales son espacios de descubrimiento y atención momentánea. Una página web es un espacio de decisión.

Cuando alguien visita tu sitio, normalmente ya tiene interés real en tu servicio. Está comparando opciones, evaluando confianza o buscando información concreta antes de contactarte.

Además, a diferencia de las redes sociales, tu página web no depende de algoritmos. Es un activo propio.

En la práctica, una buena página web funciona como el “centro de control” de tu presencia digital: ahí se confirma la confianza que empezó en Google, redes o recomendaciones.