Una página web efectiva no es la más bonita, sino la que ayuda al usuario a tomar una decisión sin confusión.

Los elementos clave suelen ser:

  • Mensaje claro en los primeros segundos (qué haces y para quién)
  • Servicios explicados de forma simple
  • Prueba social (reseñas, testimonios o casos reales)
  • Información de contacto visible y fácil de usar
  • Llamadas a la acción claras (llamar, agendar, escribir)

Una página web no debe hacer pensar al usuario demasiado. Mientras menos esfuerzo mental requiere, más probabilidades hay de conversión.