No necesitas tratar tu perfil como una red social, pero tampoco puedes dejarlo estático.

Lo ideal es mantenerlo “vivo” con pequeñas acciones constantes:

  • Actualizar fotos o publicaciones 1–2 veces por semana
  • Revisar información básica una vez al mes
  • Responder reseñas y preguntas siempre que aparezcan

El objetivo no es publicar por publicar, sino demostrar que el negocio sigue activo.

Un perfil sin actividad durante meses puede perder relevancia frente a competidores más consistentes, incluso si tu negocio es mejor.