No hay una respuesta única, pero sí una forma clara de decidir.

Facebook suele ser más efectivo para negocios locales que dependen de llamadas, mensajes o clientes cercanos. Es especialmente fuerte en audiencias adultas y comunidades locales.

Instagram funciona mejor cuando el contenido visual es importante o cuando el negocio quiere construir marca, estilo o percepción premium.

En muchos casos, ambos se complementan, pero si el tiempo o presupuesto es limitado, es mejor priorizar uno y hacerlo bien antes de duplicar esfuerzos.

La decisión correcta no depende de la plataforma en sí, sino de cómo tus clientes prefieren descubrir y confiar en negocios como el tuyo.