No existe una respuesta universal, porque no depende del idioma del negocio, sino del idioma del cliente.
En Estados Unidos, muchos negocios hispanos cometen uno de dos errores:
- Hacer todo en inglés y perder conexión con su comunidad
- Hacer todo en español y limitar su alcance potencial
La decisión correcta depende de quién toma la decisión de compra.
Si tus clientes son principalmente hispanos, el español no es opcional: es un factor de confianza. Si tu audiencia es mixta, el enfoque más efectivo suele ser un sistema bilingüe estratégico, no traducciones automáticas.
El objetivo no es “traducir”, sino comunicar de forma natural en cada idioma.