No todos los negocios están listos para publicidad desde el inicio.
En general, estás listo cuando:
- Tu oferta es clara y fácil de explicar
- Tu presencia en Google y redes sociales transmite confianza
- Tienes un sistema para responder clientes rápidamente
- Ya tienes algo de tracción orgánica (aunque sea pequeña)
Si un cliente llega desde un anuncio y no encuentra claridad, normalmente no convierte.
La publicidad no corrige problemas de base. Solo acelera lo que ya está funcionando.